Entre 350 y 400 personas participan en una nueva manifestación de rechazo al uso de la Casa del Mar y del futuro local de Mar de Niebla, convocados por una ‘Asociación de Vecinos de la Zona Oeste’ que carece de registro oficial en el Ayuntamiento
La Asociación Vecinal ‘Alfonso Camín’ vuelve a desmarcarse de las protestas y aclara que nada tiene que ver con la supuesta entidad anterior, mientras la FAV alerta de un «intento político claro de generar tensión y desestabilización»
La Calzada, con sus 25.415 habitantes empadronados a comienzos de este año, es hoy un barrio parcialmente dividido. Los rumores acerca del posible realojo temporal de los usuarios del Albergue Covadonga en la Casa del Mar mientras se rehabilita la sede principal, y la posibilidad de que el proyecto de cocina comunitaria que la Fundación Mar de Niebla pondrá en marcha en septiembre preste servicio a dichas personas, han incendiado el ánimo de parte de la población del lugar, crítica con un traslado que, entienden, podría convertir los alrededores de ambos escenarios en focos de delincuencia, tráfico y consumo de drogas, e insalubridad. Sean miedo justificados e imparciales, o no, ayer jueves varios centenares de personas -entre 350 y 400, en función de las fuentes consultadas- volvieron a manifestarse por las calles del barrio, reclamando al Ayuntamiento la paralización de ambas iniciativas. Una protesta convocada por una supuesta ‘Asociación de Vecinos de la Zona Oeste de Gijón’ cuya existencia oficial, confirman en el Gobierno, no consta.
Ese último hecho, y el que sí exista una entidad regular que representa los intereses de los vecinos -la veterana Asociación ‘Alfonso Camín’-, alimenta no poca confusión en el barrio. Se cuentan por decenas los habitantes de La Calzada que han confundido esa ‘Asociación de Vecinos de la Zona Oeste’ con la ‘Alfonso Camín’ y que, por extensión, se han convencido de que esa última organiza o, como mínimo, secunda las protestas. Tal escenario de confusión -que varias voces en las redes sociales tachan de deliberado- ha obligado a los representantes de la ‘Alfonso Camín’ a actuar. En un comunicado publicado en sus perfiles oficiales dos días antes de la última manifestación, la directiva reitera que «dichas convocatorias, concentraciones y contenidos no forman parte de la agenda, ni de la organización, ni de acuerdos de la Asociación de Vecinos de La Calzada ‘Alfonso Camín'», y recuerda que cualquier actividad en la que participa es puntualmente anunciada en sus canales oficiales. «Nuestra labor asociativa continúa orientada a la mejora del barrio de La Calzada, el fortalecimiento de los servicios públicos y la convivencia vecinal, siempre a través de los cauces de participación democrático», concluye.
El escrito de la ‘Alfonso Camín’ ha encontrado el apoyo de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón (FAV), en cuyas filas se considera «pertinente» aclarar la falta de relación alguna entre la auténtica entidad del barrio y aquella aún irregular que encabeza los carteles de las manifestaciones. No obstante, frente a la prudencia de la primera, en la FAV no dudan en confesarse convencidos de que las protestas, las críticas y los ataques vandálicos recientes -como el sufrido por la futura sede de Mar de Niebla a finales de junio, ampliamente condenado- son «un intento político claro de generar tensión y desestabilización en un barrio ejemplar en la solidaridad, el acogimiento y la convivencia vecinal». En ese sentido, varios de los representados por la ‘Alfonso Camín’ han reaccionado compartiendo dicha sospecha en las redes sociales, y señalando un «afán desestabilizador» alimentado por «personas y grupos de extrema derecha» que nada tiene que ver con «el espíritu solidario de un barrio obrero como el nuestro».