La Asociación Vecinal del barrio señala desajustes en horarios y frecuencias, además de confirmar la insuficiencia de plazas, y amenaza con echarse a la calle si el Consorcio de Transportes de Asturias no accede a reunirse para abordar el problema

Las quejas por los desajustes existentes entre oferta y demanda en las dos líneas de autobuses que conectan Nuevo Roces con El Cristo -la GO2 y GO5, parte de la red CentroBus que administra el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA)- ya no se limitan a aquellos alumnos de la Universidad de Oviedo que, desde el inicio del curso académico, se han tenido que quedar en tierra algún día por la insuficiencia de plazas en los autobuses. Hoy viernes la Asociación Vecinal del barrio gijonés -la misma a la que algunos de los afectados acudieron para pedir orientación- se ha sumado a la cruzada, y ha remitido a los medios un contundente comunicado en el que acusa tanto al CTA, como a la propia Consejería de Movilidad, de haber incurrido en «una absoluta falta de previsión y dimensionamiento técnico». Dos señalamientos que los responsable de la citada organización concentran en la línea GO5; que, aseguran, dibuja una realidad que «perjudica de manera directa e intolerable a trabajadores y estudiantes», y por la que amanzan con movilizarse.
En su escrito, la Asociación Vecinal de Nuevo Roces enumera hasta tres incidencias que se han registrado cada día desde principios de semana. En primer lugar figura la ya mencionada escasez de plazas en los vehículos -situación que, hoy viernes, también han denunciado pasajeros que pretendía embarcar ayer en la parada de la avenida Mar Cantábrico-; y es que ya en Viesques, inicio del recorrido, muchos autobuses arrancan llenos, sin capacidad para asumir más usuarios sucesivamente, y sin que siempre sea posible habilitar refuerzos puntuales. Así, relatan en la Asociación, «el lunes únicamente pudieron acceder unos pocos usuarios en la parada de Ramón Gómez Lozana, y ninguno en la de Nuevas Tecnologías, dejando a unas veinte personas desatendidas; el martes el autobús solo paró para advertir de que iba al completo, y el miércoles y jueves ni siquiera llegó a pasar por Nuevo Roces». Circunstancias todas que fueron comunicadas a CentroBus, y que sus profesionales «reconocieron», como ayer hiciese la Consejería a este diario.
Más allá de ese problema evidente, una segunda incidencia es, apuntan los representantes de la Asociación, «la información horaria es confusa, y está desfasada», ya que la plataforma del CTA y de CentroBus «no han reflejado la hora real de paso del autobús que debería cruzar el barrio a las 7.55». En cuanto al tercer foco de malestar, ligado al anterior, en la franja de mediodía y de principios de la tarde el servicio de la GO5 «pasa a las 14.20 horas, frente al horario oficial, que indica las 14.30». Y son solo diez minutos, es cierto, pero ese desfase horario, alegan, «imposibilita la llegada puntual a los turnos de entrada las 15 horas, bastante comunes en la Universidad y en puestos de trabajo». Así las cosas, y estando como confiesan estar «hartos» e «indignados», los vecinos ya han remitido una petición para reunirse de urgencia con los responsables del Consorcio; de no atenderse dicha solicitud, amenazan con iniciar las movilizaciones. «No es admisible que un servicio de transporte esencial condicione el acceso a los puestos de trabajo o el seguimiento de las clases universitarias de decenas de vecinos», sentencian.