La Asociación Vecinal afea al Ayuntamiento que han sido identificados, al menos, cinco vehículos en tales condiciones, de los que solo se ha retirado; el temor es que pueda repetirse un incendio como el registrado la semana pasada en El Polígono

De un tiempo a esta parte, entre protestas ciudadanas más o menos ingeniosas, y sucesos espectaculares que no deberían haber ocurrido, el asunto de los vehículos abandonados a lo largo y ancho de Gijón ha vuelto a convertirse en trending topic municipal. Y es fácil, al pensar en ese tema, vincularlo con la Asociación Vecinal ‘Evaristo San Miguel’ de El Polígono, con el Observatorio Xixonés de Movilidad (OXM), o con la mismísima Federación de Asociaciones Vecinales (FAV), las tres entidades que abanderan las críticas. Pero no son las únicas. De hecho, la polémica se ha trasladado esta semana a Nuevo Roces; allí, su Asociación Vecinal ha aprovechado la coyuntura para denunciar la presencia de, al menos, cinco de tales ‘inquilinos’ indeseados en sus plazas de aparcamiento, sin que, por el momento, las autoridades gijonesas hayan hecho nada para retirarlos todos. Solo uno. Uno de los cinco. Y ya.
Según relatan los representantes de dicha organización -y han compartido en sus redes sociales-, las pruebas del abandono de los vehículos en cuestión -tanto turismos como furgonetas- saltan a la vista. Inspecciones técnicas (ITV) caducadas, suciedad acumulada, pintura desconchada, neumáticos deshinchados, vegetación creciendo en los recovecos y óxido por doquier son algunos de los síntomas de un mal que, insisten los lugareños, aparte de privar al barrio de un buen puñado de estacionamiento, entraña los mismos riesgos que ya quedaron patentes hace una semana en El Polígono. El pasado jueves dos turismos aparcados en la calle Puerto de Cerredo quedaban calcinados por un incendio declarado en uno de ellos, en estado de abandono y utilizado como alojamiento improvisado por una persona. Algo que en Nuevo Roces temen que se pueda replicar.
«En El Polígono están cansados de denunciar, y que no se haga nada, cuando son un potencial peligro para el barrio», censuran desde la Asociación Vecinal del lugar. Ahora bien, insisten en que, por lo que sus integrantes respecta, «vamos a seguir denunciándolo», voluntad para cuyo mantenimiento piden la colaboración de los lugareños, instándoles a que envíen imágenes de vehículos abandonados al correo nuevoroces@gmail.com, o al número de WhatsApp 686 961 915. Pero, por encima de todo, lo que se pide, como en El Polígono, es una actuación rápida y eficaz de las Administraciones, incluida una posible modificación de la normativa vigente, para atajar el problema. «¿Hasta cuándo seguirán sin aplicar el sentido común y ponerse manos a la obra con su retirada?», concluyen.